Vacaciones, por favor

Las últimas apariciones de este fútbol nuestro me han convencido aún más, y mira que no me hacía falta, de que necsita unas vacaciones. Pero urgentemente, además. Sólo así se explica la sarta de tonterías que hemos tenido que oír o leer, las cosas que han pasado en los terrenos de juego donde todavia se juega (y nos queda una interminable fase de ascenso a Primera) y la sensación de que la terraza y el mojito están ganando terreno tras una temporada agotadora. De verdad, señores de nuestro fútbol español y europeo, váyanse a la playa. Ya. Ahora mismo. Sigue leyendo

Macedonia de verano

Ha llegado una ola de calor y la playa tira más que el ordenador y el fútbol, por mucho que se empeñen. Quizá sea porque he terminado empachado, y además del malo, pero lo cierto es que ahora me siento como si hubiese tomado una cerveza caliente y necesito tiempo para tomarme otra, no vaya a ser. Pero como éstos ya se han puesto en marcha, igual no queda más remedio que arriesgarse. Eso sí, vamos a empezar por lo fácil: dar unos palos. Sigue leyendo

Qué me he perdido

Vale, lo admito. He estado a punto de no volver, por aquello del verano, las vacaciones y lo cansinos que me resultan muchos de los personajes y los hechos de este fútbol nuestro. Aunque… Teniendo en cuenta que el único equipo que he visto de verdad este verano estaba formado por El Reno Sven en la portería; Anna, Kristoff, Olaf y Elsa (los de Frozen) en defensa; Draculaura, Clauwdeen Wolf, Spectra y Abbey (de Monster High) en el centro del campo, y Barbie Hada y Barbie Mariposa en ataque… igual sí que es hora de volver al fútbol, después de todo.

Así que empiezo por pensar qué me he perdido desde el Mundial y la hecatombe brasileña, que poco eco ha tenido para ser lo que ha sido. Me he perdido, por cierto, la estampida de la selección alemana, que tengo mis dudas de que a un campeón se le hayan retirado tantos tan deprisa y tan a la vez: Lahm (su capitán), Klose (su máximo goleador histórico), Mertesacker… Alguien dijo aquello de “tonto el último”, vamos. Me he perdido, afortunadamente, infinidad de pestiños (perdón, partidos) de pretemporada. Me he perdido la Supercopa de Europa, que ganó el Madrid y donde deslumbró Kroos, tanto que todo el mundo lo ha puesto por las nubes y más allá. Lo que me demuestra una vez más que cuando el jugador es bueno, dan igual todas esas estupideces con las que adornamos el fútbol a cuenta de la adaptación, la preparación física, los compañeros, el sistema, la táctica, el color de las botas… vamos, que el que es bueno, es bueno. Y ya.

Me he perdido infinidad de rumores, fichajes continuos, entrevistas y declaraciones absurdas donde repiten lo mismo de hace cuatro años. Me he perdido la Supercopa de España, que la he visto a la mitad y que acabaron empatados porque el Chelsetico salió a amontonar jugadores y así fue la cosa: un gol de barullo y el otro de córner. Me he perdido (porque me estaba haciendo la cena y lo vi a trozos) el empate del Athletic en casa del Nápoles, que tuvo tres en los cinco primeros minutos y falló las tres; salvó que marcó Higuaín. Pero lo que no me he perdido son las dos estupideces de este verano.

La primera es la del Murcia, claro, que ha hecho que la Segunda División sea, una vez más, un disparate. Ahora te bajo, ahora no te subo, ahora dice la Justicia que sí, pero yo digo que no, ahora aplazo la Liga, ahora digo que no… De desastre en ridículo, pero eso a la Liga de Fútbol Profesional (LFP) le da igual, lo que importa ya no se sabe muy bien qué es. Claro que, teniendo en cuenta que el Murcia ya es la segunda vez que baja por deudas, pues casi como que dan ganas de que se peguen entre ellos y Dios dirá. Mientras tanto, el Mirandés recupera la categoría que perdió el año pasado y tampoco pasa nada. Nuestro fútbol es el mejor.

La otra es la del Barcelona, aunque esta vez la estupidez alcanza a tantos organismos que ya me pierdo. Salvada la cosa de Luis “Colgate” Suárez, que al menos pudo jugar el Trofeo Joan Gamper y se puede entrenar, ahora les dicen que no pueden fichar jugadores hasta el 2016. Cosa que ya les habían dicho antes de que se gastaran más de 90 kilos (reconocidos por ellos, a saber cuántos serán de verdad), pero como tenían suspensión cautelar de la sentencia, pues han fichado lo que les ha dado la gana. Que no puedan hacerlo en el mercado de invierno, o el verano que viene… bueno, hasta entonces hay tiempo. Y como ya estamos diciendo que es una persecución y sale hasta Messi contando lo buenos que son con los niños en el Barça, seguro que la FIFA mira para otro lado.

Que igual es que entre la sidra y la playa se me han escapado muchas cosas, pero me da la sensación de que esto como que ya había pasado antes del Mundial. Y el año pasado, y el otro… Igual soy yo, pero qué cansinos son, mi madre…