Queridos espectadores:

Soy yo, la Copa de Europa. O Champions, como me llamáis ahora, después de que me hiciera unos arreglillos allá por los noventa, que me dejaron bien guapa y todo eso, pero que no han cambiado ni un poco mi personalidad: me encantan las sorpresas y me encanta ser cruel a veces. No puedo evitarlo, soy como Jessica Rabbit, “no soy mala, es que me han dibujado así”. Y me lo he pasado bomba estos cuartos dando sorpresas y palos a todo el mundo. Incluidos vosotros, espectadores, que os creías que estaba todo hecho. Poco me conocéis… Sigue leyendo

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La culpa ya es de la tele

Por fin llegó el día. El día en que los que tantas voces dieron (y dimos) por introducir el vídeo en el fútbol moderno, vieron cómo un árbitro paraba el partido, se iba a la banda, veía la jugada y obraba en consecuencia. Penalti que no había visto en su momento. El fuera de juego anterior siguió sin verlo, porque nadie miró para él. Sucedió en el Mundialito de Clubes que se está celebrando en Japón estos días. Y, recordando el reciente sorteo de la Europa League, me pongo a temblar si a alguien se le ocurre usarlo en una competición con más enjundia. Sigue leyendo

Cáscaras, qué curioso

Los partidos de fútbol duran 90 minutos. O al menos eso es lo que se supone. Porque, en el caso del Athletic ayer, el partido duró tres minutos. En serio, tres minutos. Eso fue lo que tardaron en dejarle con uno menos y un penalti en contra. De polémicas se ha hablado mucho, y se seguirá hablando porque el miércoles se vuelven a ver las caras en la Copa, pero lo curioso sigue siendo esa extraña capacidad del Barcelona de apañárselas para jugar siempre contra uno menos. Curioso. Pero no fue la única curiosidad de la jornada, creo. Sigue leyendo