Ahora me enfado y no respiro

En “Asterix en Hispania”, el pequeño Pepe, hijo del jefe Sopalajo y Arrierrez, es un niño caprichoso que cuando se enfada porque no le hacen caso dice: “pues ahora me enfado y no respiro”, hasta que los demás dan su brazo a torcer y hacen lo que él quiere. Así que, por mucho que los madridistas me digan, a mí lo de que Cristiano Ronaldo se quiere ir del Madrid, como además no es la primera vez que pasa (¿se acuerda de aquel famoso “estoy triste”?), me suena a eso. Y, francamente, por mí como si se ahoga. Sigue leyendo

Donde las dan las toman, Florentino

Ya sé que debería hablar del drama del descenso o el baño de multitudes que se ha dado Neymar y todo eso, pero la verdad es que no he podido evitar meterle el dedo en el ojo a alguien después de haber leído, entre café y pincho, una pequeña notita de los compañeros del diario Marca sobre mi “amigo” Higuaín. http://www.marca.com/2013/06/03/futbol/equipos/real_madrid/1370251031.html?a=PRJbd81db3c73e08afb21048c2d2a901683&t=1370300945

Y es que la cosa es que el Madrid está enfadado porque Higuaín ha dicho, con un par, que se quiere ir, que se ha cansado de estar allí y que se pira. Y al Madrid eso le ha sentado fatal, una falta de respeto y una manera equivocada de hacer las cosas y un eso no se dice. Casualmente, lo mismo que hace él. Así que se me vino a la mente enseguida aquella mítica frase de nuestros padres o profesores cuando te decían eso de : “¿A que no te hace gracia que te lo hagan a ti?”

Pues eso es lo que le acaba de pasar a Florentino y su equipo. Porque desde hace unos años para acá, el Madrid exigía a los jugadores que dijeran alto y claro que se querían ir de sus clubes, que su sueño de niños era jugar en el Madrid, que necesitaban nuevos retos, que si patatín, que si patatán… Salvo Figo, por aquello de que lo ficharon por sorpresa, todos pasaron por el trago de ser desagradecidos con su club, de peseteros, de traidores y de todo eso, y sus clubes, por supuesto, pasabn a ser equipos un escalón por debajo del blanco. Todos, desde Zidane hasta Modric, que fue el último que lo hizo, pasando hasta por Beckham, que era entonces el icono del Manchester. Es más, ahora están esperando a que Gareth Bale le diga al Tottenham que se quiere ir.

Y en estas les sale rana uno de los suyos y les devuelve la bofetada. Y claro, eso jode, porque no es bonito que aparezca uno de tus jugadores diciendo que se va, por más contrato que tenga. Como tantas veces hicieron otros, que patalearon hasta que consiguieron lo que querían, que era irse. Así que, amigo Florentino, donde las dan las toman. Y esta vez el Madrid es el que las toma, porque esta vez hay uno que dice que se quiere ir.

Alto y claro. Como le gusta al Madrid. Aunque seguro que ahora no les hace gracia.

El rugido del Rey León

Pues sí que ha estado callado Llorente todo el verano, sí. Que se lo digan a su presidente…

Resulta que el delantero del Athletic llegó a la Eurocopa como uno de los posibles referentes de la selección, habida cuenta de la gran temporada que había hecho con su equipo, marcando goles y llegando a la final de la Europa League, competición en la que hizo auténticas exhibiciones. En el torneo del verano no jugó ni un minuto, pero disfrutó, sufrió, saltó y se emocionó como el que más, demostrando una vez más su compromiso y su entrega. Y cuando todos esperaban que largase algo por aquello de no haber jugado, él ni una palabra. Una sonrisa y un me voy de vacaciones. Vamos, que además de bueno, alto y guapo, un caballero.

Y vuelve de las vacaciones y resulta que dice que se quiere ir. Que lo siente, pero que se va, que acaba contrato el año que viene y que no renueva. Que quiere buscar otro equipo donde pueda jugar otras competiciones y pelear por unos títulos que, actualmente, están más bien lejos de su club. Y claro, el rugido de quien llaman el Rey León, aunque lejano, bajito y casi hasta de noche, se ha oído en todas partes.

El presidente, el ex jugador Josu Urrutia, cargó contra él y dijo dos cosas que para mí son claves en su discurso, discurso que por otra parte me parece el de la pataleta ante lo inevitable: la primera, que no negociarán un traspaso y que quien se lo quiera llevar que pague la cláusula de rescisión (ahora, porque con esperar a junio del año que viene sale gratis…). Y la segunda, que “algo habremos hecho mal” puesto que su buque insignia, que lleva con ellos un montón de años, se quiere ir.

Le diría a Urrutia un par de cosas. La primera, que el estilo romántico del Athletic, sus tradiciones y eso de jugar con la gente de la casa (aunque a veces la casa sea de chicle y se estire hasta la frontera que interese, llámese La Rioja o Francia) está muy bien; lo digo en serio. Me parece admirable que mantenga cien años después sus señas de identidad, y por eso mismo es por lo que es un equipo que cae bien. Pero no están los tiempos para tradiciones, y si necesitas el dinero (que lo necesitas), negocia con la Juve, véndelo, saca una porrada de millones y luego pónle su nombre a la grada norte, que ya tienes arreglada gracias a la pasta que sacaste por él.

La segunda, es que no es que hayan hecho algo mal. Es que el Athletic de hoy tiene el techo donde lo tiene. Y Llorente, que ya lleva un Mundial y una Eurocopa, quiere más, quiere levantar trofeos porque mola mucho. Trofeos grandes, con orejonas a los lados, o amarillos de esos que se levantan en Japón una mañana de diciembre… en fin, lo que viene siendo progresar, irse a un grande. Y eso le pasa con Llorente, al que le están saliendo novias por todas partes, y le pasará con los demás.

Porque, le guste o no a Urrutia o al aficionado que lea esto, el Athletic de hoy tiene techo. Y ojo, que Llorente no ha salido rajando, no ha criticado a nadie y ha avisado un año antes de que acabe su contrato; lo ha puesto muy fácil para que todos queden como caballeros y sea una separación de esas de videoclip, en las que cuando vuelve los pañuelos le hacen llorar de emoción y el estadio le ovaciona en pie, aunque lleve la camiseta del Göteborg y los haya eliminado de la Champions.

En manos del Athletic está ser un club señor o no. Llorente ya ha dicho que quiere serlo y está esperando respuesta.