El vecino se está afeitando… y no le hacen caso

Hay un viejo refrán español, todos son viejos, que dice “cuando las barbas de tu vecino veas pelar, pon las tuyas a remojar”. Es decir, lo que le está pasando al de al lado es probable que te acabe pasando a ti también, así que más vale que te prepares. Hace dos años China revolucionó el fútbol mundial fichando por auténticas millonadas a jugadores que no soñaron con valer tanto ni en el juego del FIFA. Sólo así se explica que un fulano de vuelta de todo y que tampoco fue nunca para tanto como Carlos Tévez firmase por 40 millones de euros. Pero 13 de los 16 equipos de la Superliga China, repito, 13 de 16, tienen deudas y ya les han amenazado con que o pagan o no juegan. ¿Y qué hace el vecino europeo al ver esto? Gastar aún más. Sigue leyendo

Por esto tenemos el fútbol que tenemos

Ahora sí. Ahora el juez ha mandado a prisión al presidente de la Federación Española de Fútbol, un señor que lleva la friolera de 29 años en el cargo y que ahora se va a la trena porque, presuntamente, se ha aprovechado de su cargo para hacer y deshacer a su antojo, llevarse los dineros y hacer con ellos lo que le daba la gana (dinero de subvenciones estatales subvenciones estatales que salen de impuestos, es decir, de mi bolsillo y del suyo, lector) y pasarse el fútbol por donde le sale de los mismísimos. Y seguimos diciendo que tenemos la mejor liga del mundo. Pues no. Y no por, entre otras cosas, éstas. Sigue leyendo

¡Traed madera! Y millones, de paso

La locura esta de mercado futbolero que tenemos nos dice que el Manchester City va a pagar, si no lo ha hecho ya, 57 millones por un fulano como Kyle Walker, lateral derecho inglés del Tottenham que, ya se imaginará, no es precisamente Cafú. Ni siquiera un Belsué en sus buenos tiempos. A esto hay que añadirle los 40 que ya pagó por un portero a quien el aficionado medio europeo no conoce ni por supuesto ha visto más que algún resumen de esos de dos minutos, más la oferta que se rumorea harán al Mónaco por su lateral izquierdo que ronda los 46 millones. Que a uno se le viene a la mente la mítica frase de “así también entreno yo”. Sigue leyendo