6 claves de la Copa Conferedaciones

1. Ganar a Uruguay. Cosa que ya hemos hecho (2-1), bordándolo en la primera parte, donde se gustaron tanto que incluso iban con ganas a todo, y demostrando que Uruguay siguen siendo dureza, derroche físico y poco más. Cavani incordia pero Luis Suárez está más pendiente de conservar su estatus de presunta estrella (nunca me lo he creído) que de hacer algo de verdad en el campo. España les pasó por encima y les dejó en su sitio, y el sitio de Suárez, por ejemplo, no está en un grande europeo como nos quieren hacer creer.

2. No pifiarla ante Nigeria. Aparentemente son más débiles, pero un empate o algo de eso te puede hacer un lío con el que no cuentas. Han llegado tarde, por aquello de negociar sus primas antes de ir a Brasil, pero ya han visto que Uruguay no es mucho mejor que ellos y que Tahití, pobrecitos, está de turismo.

3. Conservar piernas para semifinales. Tocarán Brasil o Italia. Si son los primeros, juegan en casa, querrán lucirse y además ganar a la campeona de todo les supondrá unas dosis extras de autoestima, que últimamente le hacen falta. Si toca Italia, sencillamente, querrá venganza por la última Eurocopa, donde no sólo les ganamos (que ya fastidia de por sí) sino que además les metimos cuatro. Y tener a un italiano detrás clamando venganza es para andarse con cuidado.

4. Neymar. A ver qué hace, porque ahora sí que le toca lucirse, pero de verdad. Ha marcado un gol a Japón, que está bien, y le han cambiado porque le dolía la espalda. Que, llámeme suspicaz, a mí me mosquea. Porque un dolor de espalda se dismula muy fácilmente y porque el chico sigue sin dar más que destellos, lo cual no justifica un fichaje como el suyo, donde hasta los colegas van a viajar a España por el  morro.

5. Italia. Llega como le gusta, sin hacer ruido, que ni siquiera Balotelli ha hecho de las suyas. Llega con Pirlo, que ha empezado marcando de falta, y ya ha superado a México, con lo que ya llega haciendo los deberes. Si no enreda con Japón y se porta como debe ante Brasil, una competición tan corta como ésta puede ser suya.

6. La oportunidad. El invento de juntar a los campeones está bien, puede ser divertido y de hecho llevan años haciéndolo, pero no sé yo hasta qué punto están todos contentos con esto de tener que jugar un verano sí y otro también. En baloncesto se hace, de hecho juegan todos los años, pero sus calendarios tienen un poco más de cordura y tienen más tiempo de vacaciones entre una y otra. Y son menos llorones que éstos, que enseguida están cansados. A ver lo que tarda en quejarse el primero…

Derribad a Messi

Hemos conocido la noticia, muchos ya le han juzgado y otros están esperando a que caiga para poder hacer leña, que siempre es más cómodo hacerla del árbol caído. Y en esta sociedad cainita, por más que Caín fuese un angelito al lado de algunos ejemplares que andan por ahí, nos encanta derribar ídolos. Y hasta ahora, este ídolo era intachable.

Hasta ahora. Si en su día Patrick Kluivert tuvo que escuchar gritos de “violador” y “asesino” en los campos holandeses (provocó un accidente de coche donde murió una persona y fue acusado de asalto sexual), me da la sensación de que Messi se va a hartar de oír lo de “ladrón” allá donde vaya. Porque el anuncio de que podría haber dejado de declarar a Hacienda 4 millones de euros (
http://www.marca.com/2013/06/12/futbol/equipos/barcelona/1371039331.html?a=454d2fdc248ad87e0e4936ffe8aa2985&t=1371160342
) ha supuesto la condena unánime sin saber siquiera si ha sido él o, para más inri, sin saber si es verdad. De la presunción de inocencia ni hablamos, claro.

Es lo malo de llegar a lo más alto. Que la caída es mayor, pero que los que te empujan son más y además les vale cualquier traspié para considerar que has caído. Messi es un grandísimo futbolista, de los más grandes, a la vista de su palmarés y sus records y de lo que es capaz de hacer con la pelota en los pies. Y eso no lo va a cambiar nadie, como tampoco cambió nadie que Maradona fuese uno de los cuatro mejores de la historia pese a la cocaína, sus declaraciones contra todo el mundo y, sí, también, sus problemas con el fisco.

El problema al que se enfrenta Messi es grave. No tanto por el dinero, si es que realmente tiene que pagarlo porque no lo ha pagado antes; le sobra y tendrá buenos abogados para que lo solucionen, demostrando que no ha habido nada o corrigiendo lo que haya habido. No, el problema que tiene es que a partir de ahora ya no será ese chico bueno tocado por un halo especial, ese al que todos quieren imitar. Ya no. Porque el gran público, esas 60.000 personas que son capaces de unirse en una sola para clamar contra un árbitro, llamar hijo de puta a un rival o incendiar el área con bengalas, ya le ha visto un punto débil, algo por lo que atacarle.

Messi no es guapo, no es un Ronaldo, un Beckham o un Maldini, que levantaban suspiros cuando se acercaban a la banda. No es malo como Oliver Khan, “King Khan”, que le llamaban, pero que era feliz en su papel de ogro y tenía una legión de seguidores por eso mismo. No es chulo barriobajero como el gran Eric Cantona, capaz de desafiar a una grada entera y hacer, con ese gesto, que la de enfrente estuviera dispuesta a matar por él. No, Messi no es nada de eso; Messi sólo es un tío que juega muy bien al fútbol y que no hace ruido fuera del campo.

Hasta ahora. Hasta que ha hecho ruido de la peor manera posible en un mundo en crisis y en un país particularmente harto de penurias económicas y de estafadores y corruptos. Y Messi está siendo investigado por eso precisamente, por no declarar 4 millones; un tío que gana 20 al año.

Lo peor que le va a pasar es que a la gente le va a dar igual que sea culpable o inocente. Messi se ha caído del pedestal de los ídolos para hacerse humano, pero no un humano bajo sospecha, sino un humano acusado y condenado por la misma masa que hasta ayer le adoraba. Hasta ayer. Hasta que pasó de ser el ídolo de todos los niños que juegan en un campo de barro, a ser el ladrón de todos los padres que van a verle al campo de verdad.

Segunda eliminación del Málaga

Pues al final el Málaga se queda sin jugar en Europa el año próximo. La sanción de la UEFA, que para mayor cachondeo sí le concedió licencia, no ha tenido vuelta atrás y los malagueños, que tanto y tan bien han jugado en esta última Champions, se quedan fuera.

Aclaremos en un segundo que la UEFA concede cada año una licencia a un montón de equipos de toda Europa para que puedan jugar sus competiciones. Se concede a varios por país, que luego tienen que ganarse en el campo la clasificación, pero, por poner un ejemplo, si el Alcoyano quedara segundo (y por tanto con derecho a jugar la Champions) y la UEFA no le da licencia, pues no puede jugar. Al Málaga se la ha dado, pero como está sancionado por un año, no puede competir.
http://www.marca.com/2013/06/11/futbol/equipos/malaga/1370946942.html?a=d15e114bbe2672767dd0c9a6c260deac&t=1370987635

Esto va a provocar dos o tres cosas. La primera, que el Rayo Vallecano podría jugar la Europa League, siempre y cuando logre que le den la licencia que ahora mismo no tiene. Cosa que está esperando como agua de mayo el Sevilla, que es quien puede acabar riéndose más alto cuando todo esto acabe, porque va detrás en la clasificación. Y la otra cosa que puede provocar, que de hecho ya ha empezado a pasar, es la desbandada de jugadores: Joaquín, Isco, Toulalan, puede que Demichelis… la lista de los que presuntamente se van a ir es muy larga.

Pero, sobre todo, provoca suspicacia. Como cada vez que se toma un tipo de medidas como ésta, queda la duda de si se va a seguir haciendo, si se va a hacer igual con todos los equipos y países (y sí, yo me pregunto qué pasaría con el Lyon, el Girondis, el Nantes o el Rennes, todos ellos franceses, como el insigne presidente UEfero) y qué criterios hay que seguir para sancionar e impedir a un equipo jugar competición europea. Porque sí, vale que no tengan que tener deudas, pero si es por eso, me da la sensación de que la Champions la iban a jugar el Manchester, el Real Madrid, la Juve y un par de ellos más.

Y, por último, provoca una pequeña interrogación. ¿Para qué narices la UEFA ha dado una licencia para competir al Málaga si estaba sancionado? Es decir, como organismo que regula la competición, si ya has sancionado a uno y le has dicho que el año que viene no juega, para qué le das una licencia? ¿Para ponerle los dientes largos? ¿Por joder? ¿O es que se la dio el becario, o el nuevo, que no sabía de la sanción?

En fin, citando a Isco, “vergonzoso, lamentable e injusto”. Habrá que ver si dentro de un año esto se repite con otros o ha sido, simplemente, un ajuste de cuentas contra los malagueños, por el motivo que sea. Porque si no se repite algo como esto, además de vergonzoso, lamentable e injusto, habrá sido inútil, innecesario y hasta penoso.

Villarreal, cara, Racing, cruz

Villarreal está de fiesta mientras el Racing se hunde aún más, encadenando un nuevo descenso y a punto de desaparecer. Son las dos caras de una moneda de Segunda que, como siempre, nunca deja satisfecho a todos. De hecho, los aficionados del Racing la liaron al acabar el partido, dando rienda suelta a su frustración por una temporada desastrosa que culmina una serie de años desastrosos.

El Villarreal logra el ascenso directo en la última jornada y promete un gran equipo para el año que viene, convencidos de que el descenso del año pasado (que empezó jugando en Europa, por cierto) ha sido un accidente. Mientras tanto, los demás intentan recomponer sus heridas como pueden, algunos como el Guadalajara peleando en los despachos como último recurso; otros como el Mirandés celebrando la permanencia y otros como el Sporting, sin nada que celebrar después de un año perdido.

Llegan nuevos vecinos para el año que viene, Deportivo, Zaragoza y Mallorca. Habrá que ver cómo encajan y con qué pinta vienen, si para quedarse o más bien para hacer lo que ha hecho el Villarreal, bajar para coger impulso y subir otra vez. Aunque la Segunda, como ha demostrado este mismo año, no suele ser un buen sitio para hacer planes a largo plazo.

Que se lo digan al histórico Racing, por ejemplo…

Entrenadores al poder

Leer la prensa deportiva tal día como hoy es pensar que hemos retrocedido en el tiempo, porque las estrellas de ahora que acaparan portadas, fotos y tertulias son los jugadores de antes, esos a los que pudimos ver en los 80 y los 90 dando patadas al balón: Guardiola, Ancelotti, Mancini

Y es que de un tiempo a esta parte son los entrenadores los que están copando a todos los medios y los que están amenizando el mercado. Colocado Mourinho de nuevo en su querido Chelsea (que menudo papelón ha hecho: ha largado a los entrenadores que le han dado su única Champions y su única Europa League), colocado Benítez en el Nápoles y jubilado Jupp Henyckes con un (imagino) corte de mangas mental al que venga detrás, para que supere el triplete y los récords que ha conseguido este año, la atención ahora se centra en el banquillo del Real Madrid, vacío y apetecible, pero peligroso.

Ancelotti sigue sonando con fuerza; tanta que se supone que el Madrid hasta pagaría 4 millones de euros para que saliera del PSG, con quien tiene contrato en vigor, para que venga y arme el equipo junto a Zidane. Y se supone que con él vendrían o CannavaroHernán Crespo o hasta los dos. Vamos, que ponemos todos los nombres que se están escuchando en fila y nos acaba saliendo hasta la alineación del Parma del 95…

Que, aunque sirva para darle vidilla al mundo futbolero en estos meses, a mí me hace gracia que sean ahora los entrenadores los que tengan la atención de todo el mundo. Será porque a lo mejor ya nos hemos cansado de Ronaldo y Messi, o de la cresta de Neymar o de las interminable listas de jugadores que supuestamente quieren fichar el Mónaco o el Manchester City. Vamos, que siempre lo mismo, por muy bueno que sea, acaba agotando, ¿no?

Eso sí, yo que los jugadores en activo me lo haría mirar. A ver por qué esa banda de carrozas acapara las portadas y cómo puede ser que sigan siendo ellos los protas pese a sus canas de señor mayor.

Donde las dan las toman, Florentino

Ya sé que debería hablar del drama del descenso o el baño de multitudes que se ha dado Neymar y todo eso, pero la verdad es que no he podido evitar meterle el dedo en el ojo a alguien después de haber leído, entre café y pincho, una pequeña notita de los compañeros del diario Marca sobre mi “amigo” Higuaín.
http://www.marca.com/2013/06/03/futbol/equipos/real_madrid/1370251031.html?a=PRJbd81db3c73e08afb21048c2d2a901683&t=1370300945

Y es que la cosa es que el Madrid está enfadado porque Higuaín ha dicho, con un par, que se quiere ir, que se ha cansado de estar allí y que se pira. Y al Madrid eso le ha sentado fatal, una falta de respeto y una manera equivocada de hacer las cosas y un eso no se dice. Casualmente, lo mismo que hace él. Así que se me vino a la mente enseguida aquella mítica frase de nuestros padres o profesores cuando te decían eso de : “¿A que no te hace gracia que te lo hagan a ti?”

Pues eso es lo que le acaba de pasar a Florentino y su equipo. Porque desde hace unos años para acá, el Madrid exigía a los jugadores que dijeran alto y claro que se querían ir de sus clubes, que su sueño de niños era jugar en el Madrid, que necesitaban nuevos retos, que si patatín, que si patatán… Salvo Figo, por aquello de que lo ficharon por sorpresa, todos pasaron por el trago de ser desagradecidos con su club, de peseteros, de traidores y de todo eso, y sus clubes, por supuesto, pasabn a ser equipos un escalón por debajo del blanco. Todos, desde Zidane hasta Modric, que fue el último que lo hizo, pasando hasta por Beckham, que era entonces el icono del Manchester. Es más, ahora están esperando a que Gareth Bale le diga al Tottenham que se quiere ir.

Y en estas les sale rana uno de los suyos y les devuelve la bofetada. Y claro, eso jode, porque no es bonito que aparezca uno de tus jugadores diciendo que se va, por más contrato que tenga. Como tantas veces hicieron otros, que patalearon hasta que consiguieron lo que querían, que era irse. Así que, amigo Florentino, donde las dan las toman. Y esta vez el Madrid es el que las toma, porque esta vez hay uno que dice que se quiere ir.

Alto y claro. Como le gusta al Madrid. Aunque seguro que ahora no les hace gracia.

¿Neymar?

Después de varios días de que se anunciase el fichaje del año, me queda la sensación de que alguien ha abierto una botella de champán. Se ha hecho mucho ruido, se ha llenado la copa… y cuando la espuma ha bajado resulta que la copa está a la mitad o menos. Y ojo, no creo ni mucho menos que Neymar sea malo. Al contrario.

Lo que pasa es que, a base de ver partidos y jugadores (alguna ventaja tiene que tener acordarse del gol que hizo al Hamburgo campeón de Europa, ¿no?), lo de las estrellas que brotan de la nada como que me cuesta creérmelo. Y me hizo gracia hacer un pequeño recuento el pasado domingo, en la edición digital de un periódico deportivo nacional: 12 informaciones sobre Neymar; 9 de ellas, tan importantes como el entrenamiento que grabó con una cámara en la cabeza, las fotos de su presunta novia, su último anuncio, un vídeo suyo bailando, una lista de lo que anuncia y, el colmo, otra hablando de qe su peinado se había puesto de moda en las peluquerías.

Lo confieso, leer aquello me chirrió. Y mucho, porque cuando realmente se ficha a una estrella o a un gran jugador, se cuenta lo que se tiene que contar y ya está. La despedida de Falcao ocupó mucho menos, entre otras cosas porque Falcao es uno de los pocos que se dedica a hablar en el campo y que, si coges sus números y comparas los de un año con los de otro, son siempre iguales: espectaculares.

Creo que Neymar es un gran jugador y,sobre todo, que tiene una gran proyección y una gran carrera por delante, donde podrá aprender y crecer al lado de los grandes jugadores que tiene el Barcelona. Pero, a día de hoy, hasta ahí. Aún recuerdo los desesperados intentos de otro periódico nacional empeñado en hacernos ver estrellas mundiales en jugadores buenos a secas, o, las más de las veces, normales y corrientes. Cuando se infla tanto un balón, explota.

Habrá que ver qué pasa. Cómo se desenvuelve cuando llegue, y cómo se adapta a un juego tan característico como el del Barcelona y, ojo, tan comprometido: no recuerdo el partido pero sí la jugada, en la que tras un córner el rival del Barça hizo un contraataque espectacular y rapídisimo que llegaron a defender… Messi, Villa y Pedro, los tres más rápidos del equipo. Que busquen el vídeo que tiene que estar por algún lado. Y habrá que ver cómo le trata el público y cómo le tratamos nosotros, si enloquecemos porque haga una bicicleta y tire un balón al larguero, o analizamos fríamente si es tan bueno como nos lo han vendido desde Brasil. Un Brasil, por cierto, huérfano de ídolos, que no lo olvide nadie.

Así que, como tampoco he tenido un día de esos de tirar cohetes y estar enamorado del mundo, de momento voy a dejarlo así, entre interrogantes. A lo mejor dentro de unos meses hace como Simeone, y me obliga a rectificar, o hace que yo saque pecho y vaya al bar de la esquina a tomar una caña para celebrar mi puntería y mi sabiduría futbolística. Aunque, bueno, tratándose de Neymar, en este caso tomaría una caipirinha, claro.